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jueves, 31 de octubre de 2013

PIDO QUE ALGUÉN ME CONTE


Traio este cachiño de texto aquí pola razón da desazón.... que quedou dentro de min desde que escoitei falar a Vila Matas.
Foi unha fustración, unha quimera, non entendín nada do que falou .....
En fin, para acougarme pensei que cada louco co seu tema.

Fai moi poucos días estiven nunha conferencia de Luis Goytisolo. O mesmo sabor amargo na gorxa e na corteza cerebral: non pode ser cousa deles, ten que ser a miña incultura.
A sensación que tiven escoitando, con toda atención a Goytisolo foi exactamente a de estar vendo un gran cerebro gris metido nun frasco de formol.
Fai falla ter valor para confesar así, a corazón aberto, a miña ignorancia.
Por iso volo conto. vou ver ata onde poden dar as miñas luces para albiscar algo do que hai por aí fór do meu raquítico e incoloro cerebro.



 «todo el mundo, exactamente todo el mundo, se siente capaz de escribir una novela sin haber aprendido nunca ni siquiera los instrumentos más rudimentarios del oficio, y sucede también que el vertiginosos aumento de estos escribientes ha terminado por perjudicar gravemente a los lectores, sumidos hoy en día en una notable confusión. Sabe que «los españoles son de esa clase de gente que se cree que por repetir una y otra vez la misma cosa al final acaba siendo verdad». Porque no desconoce al auténtico escritor y experimenta en carne propia que «quien escribe con sentido del riesgo anda sobre un hilo y además de andar sobre él tiene que tejerse un hilo propio bajo sus pies». Es lúcido como pocos: «puedo decir tranquilamente que, entre la vida y los libros, me quedo con estos, que me ayudan a entenderla. La literatura me ha permitido siempre comprender la vida. Pero precisamente por eso me deja fuera de ella». Se conoce muy bien y no ignora lo que quiere: «fui construyéndome un estilo literario inconformista y excéntrico: un estilo vanguardista al principio y que con el tiempo se ha ido serenando. Un estilo contra el tedio familiar, el de la casa de mis padres, pero también contra el tedio aplastante del país en el que me había tocado nacer. Un estilo a la contra y un intento siempre de decir cosas distintas, con humor a ser posible, para romper con la falta de ironía del monólogo anticuado y único del patriarca». Y mantiene su nave bien sujeta, técnico en aguante y perito en soportar las tormentas exteriores: «Y continuar. No he hecho nada más en la vida que continuar. Terminaba un libro y empezaba otro, siempre continuando. Perderlo todo menos la soledad. Y tener aplomo y dignidad y no llorar, justificarme ante la muerte con una obra bien hecha».
Cómo no sentirme hermanada en pensamiento con un ser que indica que «sin la literatura, la vida no tiene sentido», un ser que no se engaña ni considera que su apetencia sea la más recomendable, pues muy bien ha experimentado la paradoja de la literatura: «Precisamente porque la literatura nos permite comprender la vida, nos deja fuera de ella». Me siento reflejada cuando indica: «Busco el recogimiento, porque suele ser más interesante la literatura que la vida. No sé si es paradójico, pero me gusta muchísimo la vida porque, digan lo que digan, se parece a una gran novela».
Creo que ha quedado clara mi admiración por Enrique Vila-Matas y sé que él se sonreiría con un escrito como el presente, por eso del «lujo de las citas, de las líneas ajenas que incluimos en nuestros propios textos» y porque «escribimos siempre después de otros». Como señala en Perder teorías: «La literatura es la creación más valiosa de la humanidad en su intento por entenderse a sí misma».
Con él y con Pierre Michon refrendo que «me niego a convertir el milagro en profesión, el talento en carrera literaria. La literatura no es un oficio, es una enfermedad; uno no escribe para ganar dinero o caer bien a la gente, sino porque intenta curarse, porque está infectado, porque lo ha ganado la tristeza». 

Isabel martínez Vaquero

2 comentarios:

  1. Meu Deus! deboche estar moi maliña porque asumo o que quere dicir ao meu entender a que a escritura non garantiza un estado de felicidade e certamente unha paixón ás veces incontrolable e dende logo nunca un oficio! Hai algún poema de León Felipe que fala dos "oficicios"
    Escribía Rilke que "a cultura no es una acumulación de elementos sino una necesidad anímico-espiritual"
    Penso que non aclarei nada quizais o liei máis...Non sei.

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  2. Eu quedome con duas rase deste texto: ".. La literatura noe un oficio, es una enfermedad; uno no escribe para ganar dinero o caer bien a li gente; sino porque untenta curarse porque esta infectado, porque lo ha ganado la tristeza"
    " Y continuar. No he hecho mas en la vida que continuar... Perderlo tedo en la vida menos la soledad..."
    ...

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