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lunes, 25 de febrero de 2013

CULTURA XENERAL BÁSICA




Cuerpo de Pajilleras del
                                          Hospicio de San Juan de Dios, de Málaga
Éra Diciembre de 1840. España. Último año de la Primera Guerra
Carlista. Soldados muertos y heridos por doquier. Triunfo del bando "liberal" de los seguidores de Isabel II.Su Ilustrísima Excelencia el Obispo de Andalucía, mediante singular "dispensa" se autorizaba la creación del Cuerpo de Pajilleras del Hospicio de San Juan de Dios, de Málaga. Las pajilleras de la caridad (como se las empezó a denominar en
toda la península) eran mujeres que, sin importar su aspecto físico o edad, prestaban consuelo con maniobras de masturbación a los numerosos soldados heridos en las batallas de la reciente guerra carlista española. La autora de tan peculiar idea, había sido la Hermana Sor Ethel
Sifuentes, una religiosa de cuarenta y cinco años que cumplía funciones de enfermera en el ya mencionado Hospicio. Sor Ethel había notado el mal talante, la ansiedad y la atmósfera saturada de testosterona en el pabellón de heridos del hospital. Decidió entonces poner manos a la obra y comenzó junto a algunas hermanas a "pajillear" a los robustos y viriles soldados sin hacer distingos de grado. Desde entonces, tanto a soldados como a oficiales, les tocaba su
"pajilla" diaria. Los resultados fueron inmediatos. El clima emocional cambió radicalmente en el pabellón y los temperamentales hombres de armas volvieron a departir cortésmente entre sí, aún cuando en muchos casos, hubiesen militado en bandos opuestos.. Al núcleo fundacional de hermanitas pajilleras, se sumaron
voluntarias seculares, atraídas por el deseo de prestar tan abnegado servicio. A estas voluntarias, se les impuso (a fin de resguardar el pudor y las buenas costumbres) el uso estricto de un uniforme: una holgada hopalanda que ocultaba las formas femeniles y un velo de lino que embozaba el rostro. El éxito rotundo, se tradujo en la proliferación de diversos
cuerpos de pajilleras por todo el territorio nacional, agrupadas bajo distintas asociaciones y modalidades. Surgieron de esta suerte, el Cuerpo de Pajilleras de La Reina, Las Pajilleras del Socorro de Huelva, Las Esclavas de la Pajilla del Corazón de María y ya entrado el siglo XX, las Pajilleras de la Pasionaria que tanto auxilio habrían de brindarle a las tropas de la República. (ilustración tomada del manual de la orden de Huelva) En América latina, rara vez ajena a las modas metropolitanas, las
pajilleras tuvieron también sus momentos de gloria. Durante la guerra civil mexicana, grandísimos auxilios brindaron a las tropas de todos los bandos, las Hermanas de la Consolación, organización laica (aunque cercana a la Iglesia) que ofrecieron la fatiga de sus muñecas para calmar los viriles ímpetus. Estas hermanitas recibieron pronto distintos y soeces apelativos, fruto del inagotable ingenio popular, tales como las mamacitas o las ordeñadoras. De México la costumbre pasó a las Antillas, en donde tuvieron
particular éxito las "sobagüevo" (de veras) dominicanas, todas ellas matronas sexagenarias quehabían elegido ocupar sus tardes en esta peculiar forma deservicio social. El último lugar en América donde hicieron fortuna estas
abnegadas damas, fue el Brasil. Allí la columna Prestes fue acompañada en su marcha por una trouppe reducida pero eficiente de damitas paulistas –llamadas beixapau- aunque solamente se valían de ágiles movimientos de sus manos, conjuraban l a melancolía de los soldados. Diversas fuentes orales a orillas del Paraná comentan que en el
villorrio conocido en el siglo XIX como Pago de los Arroyos hubo un pequeño agrupamiento dedicado durante algunas décadas a esa actividad. Eran conocidas como las Hijas de Nuestra Señora del Asunto Encarnado", en referencia y dudoso homenaje póstumo a su anciana fundadora, fallecida con las manos en la masa, junto a un soldado, en su día de descanso. La costumbre desapareció tras la segunda guerra y hasta la fecha se desconoce la
existencia de otras congregaciones.AQUI NO HAY NI BROMAS NI EXAGERACIÓN NI AGREGADOS NI ENMIENDAS. TODO LO DICHO ES HISTORIA ESCRITA. Esto que usted ha leido es
rigurosamente cierto... Si cree que es escandaloso, pues, vaya a las fuentes de la informacion que están en el Archivo de Indias en Sevilla y lea esta curiosa e increible historia... Lo que si creo es que es materia para reflexionar, sobre todo con la crisis, mas que hospitalaria, carcelaria de america latina. atte.
EL DE LA CASA.

CORREO ENVIADO POR CONCHI

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