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domingo, 4 de noviembre de 2012




UNA VIDA BARATA

Me acuesto tarde, no siempre me levanto, llevo una vida barata, no llego al 30% del día despierta….
Lo reconozco. Paso los días entre algodones. Agustito, calentita. Ni preocupaciones, ni compromisos ni obligaciones. Es la vida que me gusta. Es la vida que deseo. Es la vida que me permiten vivir.
Como dicen hoy, una ni-ni, que ni estudia ni trabaja, y nadie me pide explicaciones.
En mi casa soy la reina, no tengo hermanos y todos los mimos son para mí. Con sólo una mirada consigo lo que quiero. Así que puede decirse que soy feliz.
Nadie me exige correspondencia ni de cariño ni de trabajo, soy yo la que demanda y la que da sólo lo que le apetece.
Y como soy muy independiente, en mi casa me dejan a mi aire. Sólo esperan que ese aire sea algo favorable hacia ellos de vez en cuando.
Así que con mi aire voy y vengo a mi voluntad y apetencia. Si quiero portarme me porto, si no pues paso de todo y de todos y me quedo en cama todo el día, o me largo de juerga.
Hablando de juerga, lo único que les sienta mal en casa es que salga de noche. Pero yo, ni caso.
Para mí la noche es mágica, la luna es como un imán que me atrae. De día prefiero dormir, pero por la noche se me activan todas mis vitalidades. Es entonces cuando desaparezco y no regreso hasta el amanecer.

Se que en casa se preocupan, temen que me pase algo, pero a mí me da igual. No es que salga todas las noches, pero sí que para mí es una necesidad el trasnochar y pasarlo bien con los colegas de la pandilla.
Sobre todo con mi nuevo vecino Pancho. Sobre todo en la parte de atrás del coche de su familia. Una tapicería de cuero negro muy confortable.
Llevo unos días como pesada, tengo más apetito del habitual y más ganas todavía de dormir. En mi casa me miman cada vez más, no les importa mi nuevo estado, es más están felices con mi embarazo.
Mi barriga casi roza el suelo y mis tetillas están hinchadas. Espero que esta vez mis cachorritos se logren todos y no como la última vez, que perdí dos.

Es lo que tiene el ser una gata, me acuesto tarde, no siempre me levanto, llevo una vida barata.
Angela Fernández


2 comentarios:

  1. Que capacidade para sorprender, eh ¡¡¡¡ Final inesperado si señor

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  2. Inxenioso, entretido e sorprendente. Gústoume

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