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domingo, 26 de agosto de 2012


                          “S.O.S. Estoy atrapada en un cuerpo humano”.

 

 Nacemos sin dar permiso. Nadie nos pregunta si deseamos entrar a la aventura de laVida. Esta es la primera agresión a nuestra libertad. Porque, ¿quiénes somos? Una maleta de carne, vísceras y huesos, que contiene un espíritu libre. Encerrado con candado y  obligado a viajar  por las vías tortuosas del Tiempo y del Espacio. Pasando por llanuras, lagos, mares, montañas, túneles y paradas, hasta el último apeadero, donde la maleta por fin se abre… ¿a dónde? ¿a qué?

Somos algo intangible dentro del más prosaico y tangible envoltorio, del que no podemos desprendernos jamás. Del que, contradictoriamente, no queremos desprendernos…por miedo ¿a la libertad absoluta? ¿o a la destrucción?

Entonces, ¿qué somos? Nuestro cuerpo nos atrapa y al mismo tiempo nos permite viajar por lo que conocemos como Vida. Sin nuestro envoltorio ¿podríamos vivir?

Pasamos la vida queriendo desprendernos de nuestras ataduras, deseando al menos que éstas sean las que queremos y no las que nos han tocado por suerte, o por genética, o despilfarradas por el  mal uso.

Queremos el Yo limpio y libre. Queremos volar sin alas. Queremos… … 

 

Ser o no ser… cuanta verdad. La vida es sueño… cuanta cordura. Más polvo enamorado… cuanta ¿esperanza?

 

El Yo absoluto, libre y sin mancha, no puede existir en un mundo injusto y sucio. No puede existir sin las leyes de la gravedad. No puede existir sin el peso denigrante del paso firme de un tiempo dictador. Habrá otros planetas, pero estamos en éste.

                                      Sólo nos quedan los sueños.

 Allí podemos volar, amar, reír, sin cadenas, sin prejuicios, sin pecado. Sólo allí nuestro espíritu es libre y no necesita del andamiaje de huesos y carne, tan necesarios al despertar a la arquitectura del mundo real.

 Soñemos pues, aunque estemos despiertos. Sin sueños no hay paraíso. Y si quieren despertarnos, resistámonos. Defendamos nuestros sueños, que son las banderas de nuestras libertades. Es lo mejor que tenemos. ¿Lo único?

Nadie sabe qué pasará en el último apeadero, si existe una ciudad luminosa e ingrávida que acoja nuestros sueños libres, o si nuestra maleta  acaba con el equipaje de toda una vida desperdigado en una vía muerta.
Angela

3 comentarios:

  1. Por se non o sabes, Angela, ainda estando de vacación e sen que sirva de precedentes, es xenial. Non coñezo a ningún autor dos CONSAGRADOS, que escribira algo mellor.
    A túa rendida admiradora para sempre

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  2. Apoio 100 por 100 o que di Gema. Non so es unha marabillloas escritora de ficción . Poderias ser una estupenda ensaista. Es moi boa nena!!!

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  3. !Fermoso voo Ánxela!Noraboa.

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